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martes, 5 de mayo de 2009

EL Topo me dijo

Ayer vi la película de El Topo, puede decirse lo más interesante que he hecho en estos días de encierro involuntario. Al terminar me dejó una sensación mental bastante interesante. Tenía ya sueño pero no me quería dormir. Me sentía como en un estado de apendejamiento iluminado. Desde luego, tengo que confesar que si pudiera escoger el camino al nirvana uno de mis maestros sería Jodorowsky (además de Siddharta y Zygmunt Bauman). Bueno, el punto era que tenía que darle salida a la catarsis que acababa de sufrir por lo que lo único que pude hacer físicamente posible a esas altas horas de la madrugada fue… escribir. Entonces salio algo más o menos así.

A veces resulta mejor hacer las cosas de forma intuitiva que de forma racional. Sentir el cuerpo y dejar que hable. Permitir la languidez ante las resistencias, casi en un estado inconciente, y así estás irán cediendo de manera fluida y natural. Así una vez logré dibujar con mi cuerpo rígido en posturas de marioneta el despertar espiritual del discípulo, la compasión y el sueño de varias noches. Si las hubiera racionalizado demasiado habrían pecado de obvias y estériles. En un principio sólo veía al tigre siendo tigre, cuando sólo lo estaba pensando. Debe haber un sacrificio para llegar a la luz. Es cuando siento, tengo que confiar más en mi yo hacia adentro, en la intuición. Bendita intuición. Admitir el error como una obra perfecta. Romper el maravilloso círculo de vicios… Entonces admito que tengo sed y ansia de entendimiento, hambre de genialidad, padezco de la búsqueda insaciable de reconocimiento y poder. Trato de abrazar y de aferrarme a los pequeños momento de lumínicos, chispazos de luz que muy esporádicamente me ocurren. Pero no me es suficiente, nunca lo es. Y busco escapes mentales fortuitos para disipar la sed y el hambre pero ahí me pierdo. Generalmente suelen ser de plástico falso. De ser yo, tendría los ojos un poco más grandes y el ombligo más a la izquierda.

… si, claro que descubrí el hilo negro (otra vez). Esa peli fue un tripsote.

miércoles, 1 de abril de 2009

maldita, maldita

No se si es parte de una maldición familiar heredada de la bisabuela Emigdia (Emi pa los cuates), o simplemente es parte del auto-saboteo inherente a mi persona. El punto es que ayer se cierra un capítulo más en los actos fallidos de mi vida, y desgraciadamente se trata de uno de los tópicos más tristes que pueden existir: UN VIAJE NO REALIZADO.

Sonará como argumento de ardidez pero, al cabo que ni quería. Y como le dije a mi amiga Argentina cuando me propuso que nos fuéramos: --pero, qué voy a hacer en Europa weeeeeee--. Ahora sólo puedo llamarme persona cobarde, débil de espíritu y que se deja deslumbrar fácilmente.

Ocurrió más o menos así: hace año y medio me encontraba comiendo en los portales del centro de Puebla cuando mi amigotreintañeroamorplatónicodeaquelentonces me dice:

-- Vamos a Marruecos

Sinceramente no sé de dónde salió esa espontánea proposición y de la sorpresa ni siquiera me acordaba dónde se encontraba Marruecos, pero como me agarró desprevenida y no tenía nada mejor que hacer le dije que sí. Semanas después, sonaba como una de esas efímeras pláticas de “estaría chidísimo hacer esto” pero nunca mueves siquiera un dedo en pro del asunto. Excepto cuando mi amigo me emocionaba con mensajitos cursis “encontraré hermoso el desierto del Sahara en tus ojos”(ja, que fácil soy a veces), sentía que no había alucinado esa conversación.

Tres meses después me llamaba para decirme que estaba comprando los boletos de avión y que ya tenía una ruta trazada de Paris-Madrid-Marruecos con duración de un mes. Y ahí va Angeliquita al otro día a depositarle 10 mil monedas de oro para el viaje redondo, que de hecho fue una ganga.

En un inicio no estaba emocionada (no es comentario ardilla). Sonaba bien el trip, sonaba bien ir con el baterista, pero yo no había planeado el viaje, ni los lugares tenían una razón de ser especial para mí. Siempre me había planteado que la primera vez que fuera a Europa me quedaría mínimo dos meses. Pero mientras se acercaba la fecha de partida, obviamente me iba emocionando. Ya me imaginaba ahí, ya me imaginaba con él, e inclusive ya había recabado todos los consejitos útiles del buen viajero.

Partíamos un lunes y le llamé el viernes anterior para preguntarle si sería conveniente cambiar las monedas de oro a euros o a dólares cuando me dice:

--Que bueno que llamaste, porque justo te iba a llamar (mal presentimiento), para decirte (nervios) que no voy a poder partir el lunes contigo porque me cayó un compromiso grande de chamba y es importante que lo tome (SHIT!).

Y así fue como adquirí un boleto redondo a Paris abierto y con vigencia a un año. Pasada la depresión post-nomefui, ya no aparecía el momento adecuado para el viaje, o la persona, o el sentido de aquel asunto. Tuve otras proposiciones de fuga como la de mi amiga Argentina, el baterista me dijo que nos fuéramos después pero ya era raro, traté de cambiar el boleto de destino y cuando ya había agarrado los huevos para irme yo sola llega Aarón y me dice que mejor nos fuéramos juntos después (cosa que tampoco sucedió).

Y así pasó el tiempo y cuando la señorita caos decide ir a Aeroméxico para conocer la situación de su boleto maldito, la señorita del mostrador le dice que clave ya no existe lo cual indica que su boleto tampoco.

Bah! continúa la maldición de los boletos de avión perdidos, sniff.

jueves, 19 de marzo de 2009

Provinciana

Si, debo admitir que soy del tipo ratón de campo, pero me atrae la gran ciudad. Me gusta quedar deslumbrada por sus luces y movimiento vertiginoso. Pero para nadie es un secreto las ventajas y desventajas de las urbanidades pequeñas.

Advantages: “seguridad”, “poco tráfico (jajajaja)”, distancias cortas para llegar a cualquier lado, “ambiente menos hostil”.

Disadvantages: en el caso del benemérito estado de Querétaro, es justo decir que se esfuerzan, lo intentan en serio (un aplauso al Instituto Queretano de la Cultura y las Artes), pero al menos a mí la oferta cultural y no se diga la recreativa siempre me ha dejado con ganas. Pero qué se puede esperar, es obvio que tenga que ser de esta manera, es provincia. Por eso uno se tiene que conformar con lo que nos llega como residuo a los foros super “alternativos” como el desaparecido Iconos y ahora al que se han agarrado para hacer los conciertitos el Life Concert Hall.

Pero bueno, se sigue sintiendo lindo pasear el fin de semana en los tan limpios andadores del centro y levantar pura mirada (excepto si eres Emo, se puede ir con tranquilidad y sin temor alguno).

El punto de este discurso quejoso y poco propositivo, era llegar a mi viajecín del fin de semana al DF. Con el pretexto de Radiohead (ojala tuviera pretextos como ese más seguido), pude rolar un poco por la Ciudad Capital, cosa que para mi desgracia no puedo hacer muy a menudo. Y claro, como buena chica de provincia andaba rígida y un poco temerosa de los mitos defeños que se cuentan al recorrer la ciudad en el metro y camioncito. Lo bueno es que llevaba un muy buen guía que facilitó nuestro mimetismo con el ambiente (creo que la nueva sudadera jamaiquina y el cabello tipo el de los strokes ayudaron bastante).

Resumiendo sucesos relevantes: al fin conocí el Chopo aunque me vi bien noña a la hora de la verdad; excelente sushi en Santa Fe; y Radiohead huuuuuuuu. Creo que ya las palabras sobran para reseñar ese concierto, sólo diré que como veinteañera que los descubrió no hace mucho pude cantar a todo pulmón 20 canciones de 25 (eso qué?) y me agradó asistir a la presentación en la que no tocaron creep, jojojo.

martes, 10 de febrero de 2009

Acto fallido

Comencé a llover cada vez más y más fuerte. Frustrada de las circunstancias y de la persona que me topo cuando pinto mis pestañas todos los días. Un aullido en forma de lamento se escapa de mi garganta. Me detengo 3 milésimas de segundo después de que el sonido me llega a los oídos. No quiero que me escuchen, me niego a ser una víctima de la incomprensión ficticia una vez más. Pero si lo hacen. Decanto las gotas de los ojos pero mi rostro de jitomate sabrá delatar lo que me encontraba haciendo. Así que modulo la voz y digo que estoy ocupada. Acto seguido relato ante dos exaltados espectadores el desarrollo de un falso ejercicio de mi clase de teatro, en el que se tiene que dilatar una pequeña sensación hasta detonarla en un gran sentimiento y traspasarla a una acción física. Eso explicó los gritos, eran parte del training. A pesar de la cuasi verdad, creo que se quedaron con la impresión de que algún día seré una gran actriz y de que no estoy loca. Ahora sólo hace falta hacérmelo creer a mí misma.

jueves, 16 de octubre de 2008

sing



Palomita a la lista. Yeiiiiiiiiiiiiih!

jueves, 21 de agosto de 2008

Para Porcia



Es sin lugar a duda que de forma histórica muchas mujeres han intentado (he intentan) parecerse a los modelos de mujer que el género masculino ha inventado. Yo misma he sentido de diferentes formas en diferentes situaciones que tengo que amoldarme a ese cuadrado o a ese círculo perfecto para poder ser merecedora de amor. Lejos del discurso chocoso ultrafeminista que desdibuja los límites de lo cierto y que sólo se preocupa por distribuir culpabilidades, lo que he vivido y lo que vivo en este momento me ha hecho replantear la pregunta ¿cómo los vemos a ellos en nuestro subconsciente? Creo también hemos llegado a inventar varios “tipos” de hombres.

Pero yéndome tres pasos más arriba, creo que si uno logra llegar al punto de superar los arquetipos construidos por ellos o por nosotras, sólo queda una forma de amor más libre y llena sorpresas. De resonancias gemelas a la misma frecuencia que hacen dar salida a los sentimientos de una forma artística. Por eso yo no quiero ser la niña bien que intenta dejar de serlo, ni la chica contradictoria que quiere escapar sin irse, ni muchas cosas que antes pensaba que quería ser.


I'm just a fucked-up girl who's looking for my own peace of mind.
Clementine

Foto: “Bailar y ser libre”, Carmen Ruíz en el Festival Alternativo de Artes Escénicas

viernes, 20 de junio de 2008

Viajes Liberación

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-- ¿Entonces tengo que volar a París a fuerza?
-- Que mira que aquí nada es a fuerza…
La miraba desde el otro lado del escritorio con un gesto de sublime consternación. Como si ella acabase de pronunciar la más baja de las aberraciones.
-- Pero, ¿no habría forma de…
-- Que comprende que es como si quisieseis intercambiar un Baguette Francés por un pan Bimbo de cinco pesos.
Ella experimentó cierta molestia por su manera tan “ilustrativamente culinaria” de poner las cosas, pero no pudo evitar sentirse divertida al mismo tiempo.
-- Entiendo pero, ¿no pudiera hacerse algo así como una especie de compensación en millas?
-- Te lo pondré de la forma más clara: o te vas París, o te vas París, o pierdes el billete.
A este punto, el licenciado Bau se encontraba realmente exasperado. Simplemente no podía encontrarle explicación a porqué alguien quería tan incesantemente intercambiar un boleto de avión a París por uno a Managua.

Salió un poco decepcionada. Pensó en el etnocentrismo occidental, en el sentido común y en aquel español asesor de viajes de la plaza comercial.
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lunes, 7 de abril de 2008

hay que tener cuidado


RESPONSABILIDAD ESTÉTICA

Mira, me tienes hasta el copete. Si sabes que me gustas, ¿¡por qué no me hablas por teléfono, eh!? ¿¡Qué te crees?! ¿¡Quieres que me quede toda la tarde al lado del teléfono como un menso!? El otro día por ejemplo, el lunes, me moría de ganas de que me llamaras. ¡Y no me hablaste! ¡Entonces ya no fui ni a jugar con los chavos, ni al club, ni nada! ¡A lo güey! ¡Porque no sonó el teléfono ni con una llamada equivocada! ¿¡Qué te crees!? ¿¡Te creíste mucho!? Si sabes que estas muy bien entonces tendrías que fijarte un poco, porque es como cuando alguien es muy fuerte: si no cuida cómo usa los puños chance y le da un empujón a alguien y no quiere hacerle nada, pero al otro lo tumba al piso. O da la mano para ser amable y al otro le deja los huesos como un trapo torcido. Es lo mismo, ¿entiendes?, porque tu estas muy bien, entonces tienes que tener un poco de cuidado, porque sin querer puedes, no te digo lastimar, porque no es igual igual, pero más o menos, ¿te das cuenta? Tal vez lo haces sin querer, o no haces nada, pero igual tendrías que prestar un poco de atención porque yo paso enfrente de ti y a lo mejor a ti no te pasa nada; pero tu me pasas enfrente y me quedo todo alelado. Parezco la momia, ¿entiendes? Pon un poco de tu parte, también. Por eso no es lo mismo. Ahora que te expliqué y lo entendiste, fíjate. Yo no te voy a decir nada, pero hoy me gustaría que me llames, así que no esperes que te hable yo.

domingo, 24 de febrero de 2008

examen de administración


El círculo lunar era tan grande que no pudo evitar regatearme una larga inspiración seguida de una exhalación con mayor duración aún. Si alguien me hubiera explicado que de regreso sólo iba a hacer media hora de carretera definitivamente hubiera permanecido más tiempo. Pero la tarde se esfumó deliciosamente a ritmo vertiginoso. Querétaro cuota, 45 km. Era una conmoción ciertamente agradable sentir de frente el camino perdido hacia la noche y pisar el propulsor de velocidad, aunque otra parte de mí incitaba a la dirección contraria y a reclamar sólo unos minutos más de conversación. Sólo unos minutos más para atrapar mejor la esencia de cómo hacer la vida una poesía. Un instante más de resonancia ontológica, traducida corpóreamente en hermosos ojos, cabello ensortijado y voz pausada. Por ahí dicen que tengo el corazón en Nicaragua, pero al regresar esa noche juro que lo escuché tararear la letra de un guapango acompasado al beat cardiaco de una melodía psyko.

feliz encuentro

domingo, 10 de febrero de 2008

Leonardo da Vinci


Hay personas que tienen formas muy singulares de gozar la vida. Cada quien es diferente. Sin embargo yo sigo tratando hacer caber en mi cabeza cómo alguien puede exclamar con tal grado de excitación:

-- Hay! me encaaaaanta la integral ( ∫ )…
-- O_O

pd: ya componte meme, te quiero.

martes, 22 de enero de 2008

Spotless Mind


Please excuse me but I got to ask, are you only being nice
because you want something...



Últimamente las historias no vienen a mí. Lo siento. Me encuentro árida de inspiración y cansada de cuestionarme por qué sin encontrar alguna respuesta coherente. De pronto en medio de la nada, me desborda la ansiedad de borrar mi memoria. Sólo después me percato de que más tarde me daré cuenta, que ha valido la pena.

lunes, 8 de octubre de 2007

Papara-papa, Eueo


Entonces no tenía con quien ir. Ya me iba agüitar y quedarme en mi casita viendo videos o haciendo cualquier cosa que me entretuviera y entrara en los estándares del ocio didáctico, cuando dije: --nel, me lanzo al concierto de los tacubos--.

Me fui dos horas antes por eso de los lugares. Reconozco que le saqué a estar en el ruedo porque el slam me inspira algo de fobia, y dada mi condición solitaria preferí tener mi espacio "pseudo" delimitado dentro de la barrera. Así que iba a permanecer dos horas en una fila para que no me tocara un lugar tan pitero. Pero para el aburrimiento llevaba a Saramago. Y mi hermana me dijo: --Para qué te llevas un libro si vas a estar “socializando” con las personas que te encuentres ahí--. Pues si, pero el libro era un muy buen compañero por si la plática no resultaba, se ponía tediosa o sólo me aburriera de ver gente.

Aunque si, lo interesante de ir solo a cualquier lugar es que es mucho, mucho más factible que conozcas gente, que si vas al menos con otra persona. Pero el libro era como un comodín por si no me daban ganas.

Ja, aunque me resultó un poco al revés. Uno de unos muchachos de prepa, que estaban atrás de mí y que yo había salvado permanecer horas en la fila errónea, se puso a leer mi libro, sobre mi hombro, y después de que lo volteara a ver de forma extraña devino la conversación sobre porqué me ponía a leer en la fila para entrar a un concierto de rock.

Bueno, al final me la pasé con estos adolescentes de 16 en el Toquín, pero y qué! Si me hubiera detenido antes a pensarlo, no me hubiera encantado la idea por eso de sentirme “grande”, pero rompiendo con mis paradigmas: hubo buena conversación de espera, me apartaron un lugar chido desde donde se veía muy bien, incluso me cuidaron en el slam improvisado que se armó en el pasillo, y hasta coreamos juntos “La Ingrata”.

Entonces estuvo poca madre el concierto de los tacuba.

viernes, 21 de septiembre de 2007

De los desenfrenos privados que se vuelven públicos

Me agrada leer blogs, sobre todo los de mis amigos. Más ahora que no estoy cerca me gusta enterarme de lo que les acontece a través de lo que escriben. Cada que alguien postea algo es una como una sorpresa, lo recibo como un descubrir de lo que están siendo y haciendo, guiada por pequeños detalles y señales que dejan en su interfase. Es otra forma de conocer a las personas, una forma sutil. Como cuando ves a alguien y descubres un lunar que nunca le habías visto antes, pero que siempre estuvo ahí. Cada quien tiene un estilo único. Unos son muy directos: mi vida trascurre así; otros plantean episodios narrando su vida en cuentos cortos; otros ilustran, muestran escenas a través de fotos o dibujos; a otros hay que leerlos entre líneas a través de sus metáforas; otros comparten temas que les son significativos.

Y es que verdaderamente es interesante esto de los blogs, porque finalmente es como llevar un diario público, siendo que la convención de los diarios personales es ser privados. Desde luego que cuando se publica algo en un blog uno espera que alguien lo lea, entonces le narras tu vida (de la forma que sea) a un público, pero aquí es cuando la autocensura ocurre porque sólo se pueden compartir ciertas cosas. Entonces uno comparte fracciones de lo que hay adentro, desde la privacidad del interior las hace públicas, es la manera en que cada quien quiere que se le conozca. Y de esta forma se satisfacen necesidades latentes de comunicarse, de ser escuchado, porque sabes que al menos alguien (a lo mejor por accidente) conocerá lo que tienes que decir.

Pero, ¿pero qué hay con esa necesidad de que un tercero conozca secuencias de lo que soy? ¿qué hay con la inquieta curiosidad de hurgar en los sitios de las personas? Hace poco conocía a Charlie. Sinceramente no sabía de la existencia de la versión de los blogs hechos video en youtube, pero de casualidad llegué al de este chico. Al principio no sabía de qué se trataba, sólo estaba ahí, un muchacho inglés rubio de 17 años sentado frente a su webcam hablándole de manera muy pasional una golosina de gomita con forma de puerquito. Bueno sí, la verdad se me hizo gracioso, pero después descubriría lo que representa el fenómeno charlieissocoollike. Un adolescente se pone a hablar de cualquier cosa (en serio, cualquier cosa) frente a su cámara casera, después lo sube youtube y más de 11mil personas se ponen a verlo. Tiene más de 11 mil subscritores y a un día de haber subido un video al menos 4mil personas ya lo han visto, incluso otros le han hecho video-tributos.

Esto realmente me intrigó ¿porqué alguien se interesaría (tanto) en ver los videos de la vida de este chico? No es el momento para hacer disertaciones sobre el alcance, facilidades y ventajas de comunicativas que provee un espacio como youtube, que de manera muy accesible se puede ser el protagonista de la película. Mi punto es la relevancia que ha tomado esta nueva manera en la que nos comunicamos, precisamente esta forma de SER y de darnos a conocer a través de los blogs. Creo que para nuestra generación y las que vienen, dentro de este mundo cambiante, inseguro y movedizo, es nuestra forma de mantenernos cerca, es nuestra forma de comunicarnos y no perdernos unos a los otros.

Gracias a mis tres lectores (creo) que son el público de mis reflexiones y trips privados.

(los trapos dejaron de ser privados)

jueves, 23 de agosto de 2007

La revolución de la conciencia

Morir por un ideal. He escuchado de gente en la actualidad que sigue dando la vida por lo que cree. Aunque ya no es mucha. Mi curiosidad antropológica me ha llevado a estudiar los movimientos de las personas de acuerdo a sus ideologías. Es interesante analizarlo desde una forma abstracta, pero ciertamente ponerme a mí misma en la tela del objeto de estudio siempre resulta difícil. Y es que, la verdad es que desde donde estoy parada las cosas siempre han marchado generalmente bien, desde luego que no me condeno por eso pero si admito que la naturaleza de la facilidad con la que me han llegado las cosas a veces me hace perder el piso de lo que es importante ¿qué es importante? Noción que se desborda en subjetividad. Necesariamente hay que acotarlo. ¿Qué es importante para mí? De pronto la fortuna de tener una inmensa cantidad de vertientes por las cuales transitar me ha despojado de sentido momentáneamente, devenido a la lucha interna entre el yoismo individualista y hedonista, la urgente necesidad de alteridad del mundo y búsqueda de trascendencia.
Hoy me he dado cuenta que afortunada o desafortunadamente, no puedo venderle ya a mí conciencia ideas baratas de felicidad. Y aunque la búsqueda me desquicie por tiempos y me haga ver contradictoria, son los instantes de magia, los pequeños momentos cotidianos que me hacen seguir en la lucha (¿de qué? aún no lo sé, sólo tengo una idea general). Sólo sé que en este año mis ojos se ven más viejos.
......

(Xochitl cantándome las mañanitas)

martes, 26 de diciembre de 2006

Ritual


Elevar oraciones en una lengua milenaria. Encender la chispa de un fuego que no consume ni el alma. El Santo Patrono postrado en una caja pequeña con ofrendas que lo cubren, observa con el brazo extendido la pequeña habitación oscura en la que una neblina motivada por el humo que exhalan las piedras que se funden con el agua, provoca un ambiente irreal y místico, casi inexistente. Muchas personas circulan intermitentemente en aquel aposento. Unas con gran solemnidad y fe en los ojos, otras ofreciéndole su música al santo, otras con una mezcla de curiosidad e incredulidad, otras simplemente están.

Tras repetir oraciones en susurros y dirigir el palo con plumas, de nuestras cabezas a la cara del santo una y otra vez, el m’arakame, ataviado con simple ropa occidental producto de la hibridación cultural, puso el agua sagrada primero en mi cabeza después en mis manos, para terminar en ambos ojos y en el cuello. Las plumas que conformaban la terminación del báculo del sacerdote, siguieron la trayectoria de un círculo sobre mi cabeza rozándome la frente.

Por favor señor del aire, del precipicio y del venado, expulsa de mí los malos demonios que me atosigan desde siempre, en la oscuridad, cuando estoy sola, cuando estoy afuera. Haz que pueda ser capaz de vivir un poco más aquí, un poco más ahora…

Al terminar un ácido atole de ciruela pasa que circuló por los labios de toda la comunidad, (con un sabor que no me desagradó), recorrió mi garganta. La limpia de San Andrés había finalizado
.

martes, 21 de noviembre de 2006

Por el camino amarillo

Debido a la magia de las no casualidades y de las muchas probabilidades que la señora vida provee, he tenido la fortuna de encontrarme a lo largo del recorrido del camino amarillo a seres atípicos que me han transformado y que en su momento, me ayudaron a percibir la realidad tras la cortina que oculta al mago de Oz.

Hoy quiero evocar específicamente al León que a pesar de sus inseguridades y de no creerse su gran valor cuantificado en brillantez y genialidad de pronto tuvo tantos amigos que ya no supo que hacer con ellos. Al Espanta-pájaros que aunque continuamente trate de localizar a su cerebro reflejado en la comprensión de los demás, las ideas extravagantemente disléxicas que emanan de este son únicas y están destinadas a romper paradigmas. Y finalmente al Hombre de Hojalata que talvez ahora esté teniendo dificultades para amoldar y acomodar a su intenso corazón, pero que finalmente es uno de los más grandes y hermosos que conozco.

Muchas gracias por hacer del camino amarillo un lugar más mágico…

viernes, 3 de noviembre de 2006

Encuentro

Su nombre está borrándose de la lápida –dije--, acaso cuando este sea ilegible y nadie la recuerde… ¿será como si nunca hubiese existido?
No --me contestó--, porque de cierta forma todo lo que vivió y lo que hizo, influyó de alguna manera para que el mundo sea como es… a tal grado que tú y yo, hoy estamos aquí. Sigue haciendo historia…

Como si su sepultura hubiese estado revestida de una película imantada, llegué casi mecánicamente a su encuentro. Baudelia. Realmente mi corazón comenzó a pulsar más rápido de lo acostumbrado cuando después de un año me encontré ahí nuevamente, con todo lo que yo era y con todo lo que ella ya no era desde hacía 7 años y que nunca conoceré. ¿Por qué ella y no cualquier otra persona? Por qué nosotros dos, extraños, frente a ella en una helada noche de noviembre, en una fría noche del día de muertos… Talvez debe de ir en busca de los ecos de su existencia.