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miércoles, 27 de mayo de 2009

Oda al páncreas

"Neófito es el despertar cada mañana cuando el páncreas se imposta en la cima del mundo".

Situada en el diplomado de cultura y semiología, la instrucción fue hacer una construcción metafórica con palabras que nos fuesen desagradables. Para hacerlo hubo tiempo, mismo que se cruzó con el receso, el cual yo decidí invertir en llevar a cabo una fantasía que rondó mi cabeza las dos anteriores horas, donde yo gozaba un encuentro con un brownie.

Entonces regresé y claro no tenía nada. Cada quien leyó el suyo y mientras llegaba mi turno escribí lo primero que vino a mi mente. Eso estuvo mejor, porque desde luego el chiste de todo aquello era interpretar los mensajes ocultos del inconsciente y definitivamente no tuve tiempo de pensar lo que escribí (corrobórese en la frase arriba colocada).

A decir verdad fue muy interesante lo que interpretaron la clase y el profesor de mi corto y brillante texto, que fue algo así como: la cima del mundo puede ser interpretada como la cabeza, entonces es como pensar con el páncreas, que no es cualquier órgano si no el que produce la insulina, que se puede interpretar el páncreas en la cabeza que regula lo dulce (glucosa) que lo podemos colocar a nivel emocional, además impostar es emitir el sonido sin vacilación ni temor, entonces en el inicio, interpretado de cada mañana es una iniciación, interpretado de neofito, el pensar sin vacilación ni temor, de forma objetiva, pues no se deja llevar por los sentimientos que devienen de la idea… WTF! 0_0

Si esta fue rara, hubo interpretaciones de otras frases que hicieron que me dolieran las costillas de la risa. Hasta le dieron interpretación a lo que dijo alguien que no había alcanzado a terminar el ejercicio refiriéndose a tal hecho: “no tengo frases pero si palabras”.

Es la delicia de encontrarle tres pies al gato, porque yo ni sabía para qué era el páncreas, pero siempre me ha resultado fonéticamente horrible.

martes, 24 de febrero de 2009

15 step

How come I end up where I started?
How come I end up where I went wrong?
I won't take my eyes off the ball again,
First you reel me out and then you cut the string.
(15 step, radiohead)


Foto: "Recóndito lugar en la mina". Tlalpujahua, Mich.

jueves, 18 de diciembre de 2008

propiedades alotrópicas

Hablemos de estas pequeñas teteras tan simpáticas de colores. Mira, de seguro ésta en su otra vida fue sandía. Son pequeñas y lindas. Si giramos un poco la tapa parecen los ojos de un elefante; si la giramos hacia este otro lado parece que tiene bigotes. Ahora se convierten en tanques de guerra y se lanzan proyectiles de papel. Ya pasó el minuto, ya pueden servirse. Hablemos de las tasas. Realmente no me parecen muy estéticas, como que no van con la semántica del lugar. Me gusta que sean trasparentes, de esta forma se puede apreciar muy bien el color de té. Más bien parecen vasos muy anchos solamente. Hablemos de las grecas de la madera que compone la mesa. Me parecen fascinantes. La dirección que tienen define la dureza y la calidad de la madera. Eso es muy interesante, creo que son muy artísticas. Mi hermana solía dibujarlas meticulosamente cuando iba en la escuela. Hablemos de la música que se escucha al fondo. Esa canción es de mis discos favoritos, el vocalista canta como niña, por eso me gusta. De pronto tengo la sensación que hay mucha, pero mucha música en el mundo. Lo que me resulta más difícil es poder clasificarla porque también hay muchos géneros y géneros dentro de los géneros.

Hablemos para llenar el silencio no suscitado por bocas adheribles. Llenemos el mutismo con el vacío a nuestro alrededor. Es parte del menester de conocerse. Al final encontraremos charlas más pictóricas y dulces, esparcidas por la mesa.

sábado, 30 de agosto de 2008

Asesinos Gourmets



-- ¿Estás de luto?
Preguntó al verla.
--Si, estoy de luto.


Justo ese día se sentía como Catalina en el Funeral del General Andrés. Además sin ningún remordimiento. ¿Qué más daba ya cualquier cosa? Sí se había convertido en una homicida después de todo.

Lo único fue que el funeral no fue hermoso, como a ella le hubiera gustado.

viernes, 4 de julio de 2008

Halago

… me has convertido en un borracho, depravado y demente…

(una ligera sonrisa se dibujó en su rostro, casi imperceptible; y lo sintió como una de las cosas más hermosas que él le hubiera dicho hasta entonces.)

martes, 29 de enero de 2008

la vieja escuela


Él solía sentarse en la última banca hacia la derecha del salón. Esto para no ser presa fácil de las miradas abrumadoras de la maestra de español al preguntar por la tarea, que en definitiva él no tenía, porque desde luego había cosas mucho más importantes en la vida que hacer un reporte sobre el poema de Mío Cid. Ahora estaba sentado a mi izquierda y a través de sus lentes de intelectual insurrecto me hablaba de la corriente sociológica marxista.

El que se sentaba justo al lado de la puerta para salir corriendo en la primera oportunidad, decidió vivir en carne propia los golpes de la vida y se convirtió en luchador con máscara y doble identidad. Ahora maneja una moto fenomenal y es posible verlo volar literalmente en las luchas televisadas. Por más que insistí no quiso decirme su nombre de farándula.

Uno de los que ocupaba un lugar de en medio (ni tan adelante ni tan atrás, ni tan a la izquierda ni tan a la derecha) no acostumbraba a hablar demasiado, difícilmente podía descifrarse si estaba feliz, enojado o extasiado. Esta vez, una simpática barba había terminado de circular su boca. Trabajaba en un centro de investigación donde purificaba agua con corazas de cangrejo y plumas de pollo además de tener una gran habilidad para hacer sentir bien a las personas que estaban a su alrededor.

Yo puedo solamente puedo decir que mis pies siguen siendo pequeños y mi caligrafía ha mejorado un poco (sólo un poco). La semana pasada serví tres capuchinos y después huí. Han mejorado mis habilidades al hablar y no tengo la menor idea de qué tierra estaré pisando en 26 días.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Rebelión


Terminó de leer esa nota de Poniatowska, sobre los que mataron por creer que podían cambiar el mundo, y dejó el periódico de lado. Su mirada se perdió entre el blanco de la pared, mientras esa sucesión de imágenes que bombardeaban su cerebro le hacían abrir aún más los ojos. Y llegó a sus oídos esa voz que rezaba que las utopías nunca dejarían de ser sólo eso. Ni siquiera sabía muy bien por qué, pero a pesar de todo, una extraña energía de rebelión la circundaba y le daba impulso para mover los pies más rápido. Un fuego rutilante le ardía en la conciencia y no la dejaría en paz si se quedaba dentro de la pasividad embelesadora a que la invitaba el sistema compacto en el que el mundo líquido transcurre.

Entonces las imágenes de sangre derramada por la lucha se transformaron en ellos, en sus camaradas que alzan la voz para gestar un plan de movilidad inteligente y así volverse a apropiar de las calles de su ciudad. En ellos, que propagan la voz conciente y activa a través de su música, a través del arte. En los que se levantan, en los que construyen, en los que resisten, en los que no se conforman y trabajan de alguna forma para mejorar y transformar su entorno.

Ya no le quedaba duda hacia donde tenía que dirigir sus pasos. Tenía algo de miedo no lo podía negar, pero su corazón renovado de inspiración le susurraba que no era una locura. Así, encendió una luz y continuó caminando…

martes, 7 de agosto de 2007

happy ending

Tonight your ghost will ask my ghost,
Who put these bodies between us?

miércoles, 4 de julio de 2007

Secuencia




Finalmente voy haser (si, con s) eso que terminará por determinarme. Cada vez que Julia camina entre los árboles descubre un bichito que jamás había visto antes, mientras se pregunta dónde se encontrará el botón para dejar de mirar al vacío y comenzar a moverse. Le molesta, es como una maldición, su sonrisa siempre se deslava en el verano. Sólo seguirá caminando, sin darle demasiadas vueltas, para haser eso y terminar por determinarse.

jueves, 8 de marzo de 2007

Esperanza


Hoy una persona me dijo que su mayor esperanza era el desastre. Sólo a partir de este se puede suscitar un cambio profundo, un verdadero cambio… no antes.

Esto me hace pensar que tengo esperanza…

lunes, 12 de febrero de 2007


Hazlo en la biblioteca,
hazlo en el parque,
hazlo en la cocina,
hazlo en el suelo,
incluso hazlo en la cama,
pero hazlo!

martes, 28 de noviembre de 2006

Uno muy bueno de Calvino

(de Tania en Barcelona)


Bajé de la acera, di unos pasos hacia atrás mirando para arriba y, al llegar a la mitad de la calzada, me llevé las manos a la boca, como un megáfono, y grité hacia los últimos pisos del edificio:
-¡Teresa!
Mi sombra se espantó de la luna y se acurrucó entre mis pies.
Pasó alguien. Yo llamé otra vez:
-¡Teresa!
El hombre se acercó, dijo:
-Si no grita más fuerte no le oirá. Probemos los dos. Cuento hasta tres, a la de tres atacamos juntos. -Y dijo-: Uno, dos, tres. -Y juntos gritamos-: ¡Tereeesaaa!
Pasó un grupo de amigos, que volvían del teatro o del café, y nos vieron llamando. Dijeron:
-Ale, también nosotros ayudamos.
Y también ellos se plantaron en mitad de la calle y el de antes decía uno, dos, tres y entonces todos en coro gritábamos:
-¡Tereeesaaa!
Pasó alguien más y se nos unió, al cabo de un cuarto de hora nos habíamos reunido unos cuantos, casi unos veinte. Y de vez en cuando llegaba alguien nuevo.
Ponernos de acuerdo para gritar bien, todos juntos, no fue fácil. Había siempre alguien que empezaba antes del tres o que tardaba demasiado, pero al final conseguíamos algo bien hecho. Convinimos en que "Te" debía decirse bajo y largo, "re" agudo y largo, "sa" bajo y breve. Salía muy bien. Y de vez en cuando alguna discusión porque alguien desentonaba.
Ya empezábamos a estar bien coordinados cuando uno que, a juzgar por la voz, debía de tener la cara de pecas, preguntó:
-Pero ¿está seguro de que está en casa?
-Yo no -respondí.
-Mal asunto -dijo otro-. ¿Se había olvidado la llave, verdad?
-No es ese el caso -dije-, la llave la tengo.
-Entonces -me preguntaron-, ¿por qué no sube?
-Pero si yo no vivo aquí -contesté-. Vivo al otro lado de la ciudad.
-Entonces, disculpe la curiosidad -dijo circunspecto el de la voz llena de pecas-, ¿quién vive aquí?
-No sabría decirlo -dije.
Alrededor hubo un cierto descontento.
-¿Se puede saber entonces -preguntó uno con la voz llena de dientes- por que llama a Teresa desde aquí abajo.
-Si es por mí -respondí-, podemos gritar también con otro nombre, o en otro lugar. Para lo que cuesta.
Los otros se quedaron un poco mortificados.
¿Por casualidad no habrá querido gastarnos una broma? -preguntó el de las pecas, suspicaz.
¿Y qué? -dije resentido y me volví hacia los otros buscando una garantía de mis intenciones.
Los otros guardaron silencio, mostrando que no habían recogido la insinuación.
Hubo un momento de malestar.
-Veamos -dijo uno, conciliador-. Podemos llamar a Teresa una vez más y nos vamos a casa.
Y una vez más fue el "uno dos tres ¡Teresa!", pero no salió tan bien. Después nos separamos, unos se fueron por un lado, otros por el otro.
Ya había doblado las esquina de la plaza, cuando me pareció escuchar una vez más una voz que gritaba:
-¡Tee-reee-sa!
Alguien seguía llamando, obstinado.


El hombre que llamaba a Teresa
Italo Calvino