Si, debo admitir que soy del tipo ratón de campo, pero me atrae la gran ciudad. Me gusta quedar deslumbrada por sus luces y movimiento vertiginoso. Pero para nadie es un secreto las ventajas y desventajas de las urbanidades pequeñas.
Advantages: “seguridad”, “poco tráfico (jajajaja)”, distancias cortas para llegar a cualquier lado, “ambiente menos hostil”.
Disadvantages: en el caso del benemérito estado de Querétaro, es justo decir que se esfuerzan, lo intentan en serio (un aplauso al Instituto Queretano de la Cultura y las Artes), pero al menos a mí la oferta cultural y no se diga la recreativa siempre me ha dejado con ganas. Pero qué se puede esperar, es obvio que tenga que ser de esta manera, es provincia. Por eso uno se tiene que conformar con lo que nos llega como residuo a los foros super “alternativos” como el desaparecido Iconos y ahora al que se han agarrado para hacer los conciertitos el Life Concert Hall.
Pero bueno, se sigue sintiendo lindo pasear el fin de semana en los tan limpios andadores del centro y levantar pura mirada (excepto si eres Emo, se puede ir con tranquilidad y sin temor alguno).
El punto de este discurso quejoso y poco propositivo, era llegar a mi viajecín del fin de semana al DF. Con el pretexto de Radiohead (ojala tuviera pretextos como ese más seguido), pude rolar un poco por la Ciudad Capital, cosa que para mi desgracia no puedo hacer muy a menudo. Y claro, como buena chica de provincia andaba rígida y un poco temerosa de los mitos defeños que se cuentan al recorrer la ciudad en el metro y camioncito. Lo bueno es que llevaba un muy buen guía que facilitó nuestro mimetismo con el ambiente (creo que la nueva sudadera jamaiquina y el cabello tipo el de los strokes ayudaron bastante).
Resumiendo sucesos relevantes: al fin conocí el Chopo aunque me vi bien noña a la hora de la verdad; excelente sushi en Santa Fe; y Radiohead huuuuuuuu. Creo que ya las palabras sobran para reseñar ese concierto, sólo diré que como veinteañera que los descubrió no hace mucho pude cantar a todo pulmón 20 canciones de 25 (eso qué?) y me agradó asistir a la presentación en la que no tocaron creep, jojojo.
Advantages: “seguridad”, “poco tráfico (jajajaja)”, distancias cortas para llegar a cualquier lado, “ambiente menos hostil”.
Disadvantages: en el caso del benemérito estado de Querétaro, es justo decir que se esfuerzan, lo intentan en serio (un aplauso al Instituto Queretano de la Cultura y las Artes), pero al menos a mí la oferta cultural y no se diga la recreativa siempre me ha dejado con ganas. Pero qué se puede esperar, es obvio que tenga que ser de esta manera, es provincia. Por eso uno se tiene que conformar con lo que nos llega como residuo a los foros super “alternativos” como el desaparecido Iconos y ahora al que se han agarrado para hacer los conciertitos el Life Concert Hall.
Pero bueno, se sigue sintiendo lindo pasear el fin de semana en los tan limpios andadores del centro y levantar pura mirada (excepto si eres Emo, se puede ir con tranquilidad y sin temor alguno).
El punto de este discurso quejoso y poco propositivo, era llegar a mi viajecín del fin de semana al DF. Con el pretexto de Radiohead (ojala tuviera pretextos como ese más seguido), pude rolar un poco por la Ciudad Capital, cosa que para mi desgracia no puedo hacer muy a menudo. Y claro, como buena chica de provincia andaba rígida y un poco temerosa de los mitos defeños que se cuentan al recorrer la ciudad en el metro y camioncito. Lo bueno es que llevaba un muy buen guía que facilitó nuestro mimetismo con el ambiente (creo que la nueva sudadera jamaiquina y el cabello tipo el de los strokes ayudaron bastante).
Resumiendo sucesos relevantes: al fin conocí el Chopo aunque me vi bien noña a la hora de la verdad; excelente sushi en Santa Fe; y Radiohead huuuuuuuu. Creo que ya las palabras sobran para reseñar ese concierto, sólo diré que como veinteañera que los descubrió no hace mucho pude cantar a todo pulmón 20 canciones de 25 (eso qué?) y me agradó asistir a la presentación en la que no tocaron creep, jojojo.