martes, 10 de febrero de 2009

Acto fallido

Comencé a llover cada vez más y más fuerte. Frustrada de las circunstancias y de la persona que me topo cuando pinto mis pestañas todos los días. Un aullido en forma de lamento se escapa de mi garganta. Me detengo 3 milésimas de segundo después de que el sonido me llega a los oídos. No quiero que me escuchen, me niego a ser una víctima de la incomprensión ficticia una vez más. Pero si lo hacen. Decanto las gotas de los ojos pero mi rostro de jitomate sabrá delatar lo que me encontraba haciendo. Así que modulo la voz y digo que estoy ocupada. Acto seguido relato ante dos exaltados espectadores el desarrollo de un falso ejercicio de mi clase de teatro, en el que se tiene que dilatar una pequeña sensación hasta detonarla en un gran sentimiento y traspasarla a una acción física. Eso explicó los gritos, eran parte del training. A pesar de la cuasi verdad, creo que se quedaron con la impresión de que algún día seré una gran actriz y de que no estoy loca. Ahora sólo hace falta hacérmelo creer a mí misma.

viernes, 30 de enero de 2009

La semiología del patito de hule

Después de 30 días transcurridos del presente año vuelvo a publicar en mi bien habido, paradójico y desvencijado blog. Esta vez no fue culpa de la resaca creativa que ocasionalmente me ataca. Más bien fue una pérdida de rumbo. De pronto este espacio dejó de hacerme sentido. Es preciso decir que mis necesidades de escritura y de atención permanecen intactas, simplemente ya no sabía encaminarlas por estos rumbos.

Ciertamente sigo sin saberlo, pero creo que eso es lo que menos importa. El punto es no permitir que la ratita del cerebro se aletargue y ya. Así que voy a seguir escribiendo de todo y de nada. De las cosas que me suscitan metáfora o prosa poética y que no poseen una importancia social relevante. Me encamino a explotar la escritura oral de la vida diaria.

Así que bienvenidos de nueva cuenta lectores imaginarios a mi bitácora más personal. A los que me conocen será una forma de no perder la pista en el tiempo y la distancia y a los que han caído por equivocación son bien recibidos a degustar la expresión más simple y caótica de un cerebro más que compone este basto universo. Pues aquí la curiosidad, la introspección, la irreverencia, el nihilismo y hasta el morbo son bien recibidos.

Ya por último, mi compromiso para con este sitio es publicar al menos una vez a la semana. Pues este será el año de los buenos hábitos.

Mucha fiesta y muchas letras!!!