miércoles, 11 de junio de 2008

TDAH


No es que no ponga atención. Eso implicaría degradar la vivencia de lugares y momentos. Tampoco se trata de saberme apática, porque me gusta estar y dedicarme a las personas y a las cosas. No lo sé, entonces. Así, suele sucederme una mezcla extraña de poco entendimiento, olvido y caos, en la que me encuentro sitiada desde todos los ángulos posibles.

Entonces me extravío. Y desde ese somnífero estadío no escucho, no respondo. Nunca llego, no contesto. Y me pierdo, y lo pierdo, y los pierdo, y la pierdo…

A veces quisiera que mi cerebro funcionara diferente y que mi memoria pudiera ser expandible. Pero desde luego que reducirme la actividad cerebral en relación con la dopamina no es la solución. Creo que mejor debo aprender bien de Humberto y el cuidado esencial. Porque en definitiva no quiero perderte, ni perderlos, ni perderlo, ni perderla, ni perderme…

martes, 27 de mayo de 2008

volver a escribir

Retomo las historias ahora, inspirada en parte por las buenas letras de un amigo de reciente adquisición. También, porque felizmente, siento que he vuelto al camino. Al asfalto gris y caliente, extenso pero necesario, que me llevará al atajo empedadro de rocas separadas cada vez más una de otra, para llegar finalmente a pisar la tierra fresca, la tierra prometida, apenas salpicada por el agua. Desde luego, no hubiera llegado al entendimiento de muchas cosas si no hubiera tenido una garrafal sacudida primero, muchos agradecimientos Xoconostle.

Y lo primero es empezar, qué no?